Ya escuché la llamada del otoño que, como cada año, se presentó de forma inesperada y tardía. No es extraño, siempre ocurre lo mismo. Siempre lo mismo. Siempre.
El otoño tiene color, olor, sentimientos, poesía. El otoño tiene incluso "nostaljias juanramonianas" que no llego a comprender. Ocres, amarillos, marrones, grisáceos; tierra mojada de lluvia primeriza, humo de castaña y chimenea; dolor, amor, melancolía…y su voz. Esta voz.
“Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento”.
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento”.
Juan Ramón Jiménez. Otoño.