domingo, 13 de noviembre de 2011

SOSIEGO


   Hace unos minutos he encendido una pequeña vela. No ha sido un gesto romántico, ni ceremonial de rito alguno…simplemente me gusta sentir el chisporroteo del pábilo al prender y detenerme en la observación, casi hipnótica, de la sutil llama.
Un punto de luz entrañable y cálido en esta tarde de domingo.

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